Por el Lic. Omar Panta Gonzales
Una vez que los requerimientos del bebé están satisfechos, la habitación a punto, los pañales a mano, la alimentación preparada y la cuna rebosante de juguetes móviles, quedan otras necesidades por atender, no menos importantes: las caricias, el contacto físico y los masajes en el recién nacido. Esto último es muy importante para el bebé . Es por eso que hablaremos de los masajes Shantala.
Ésta es una antigua técnica de masaje para bebés usada desde hace miles de años en la India denominado Shantala. Dicha técnica fue introducida en occidente por Dr. F. Leboyer, obstetra francés, que observó a una madre masajeando a su bebé en Calcuta y le puso el nombre de esa mujer: Shantala.
Beneficios: una terapia preventiva y emotiva
- Ayuda a los bebés a dormir mejor, así como a disminuir las posibilidades de insomnio y pesadillas.
- Actúa como relajante, produciendo un efecto sedante sobre los músculos. Vale destacar que también los tonifica.
- Fortalece los pulmones, ayudando a una correcta respiración.
- Evita que se formen cólicos.
- Es una actividad estimulante que potencia la inteligencia. Ideal para niños con capacidades especiales que necesitan estimulación.
- Contribuye a prevenir diversas enfermedades, ya que activa el sistema inmunológico.
- Favorece la creación de lazos emocionales entre el bebé y sus padres o cuidadores.
- Genera seguridad emocional en el bebé.
- Mejora la psicomotricidad.
Por otra parte, recordemos que las caricias constituyen una forma primitiva de comunicación, más sensorial y directa que las palabras. El bebé recibe sensaciones de confianza, seguridad, protección y contención, elementos indispensables para un buen desarrollo psicosocial.


